miércoles, 3 de agosto de 2011

Se terminó



Tengo frío, mucho, la casa está calefaccionada pero yo igual tengo frío, supongo que debe ser que además de los 5 o 6 grados que hace afuera de temperatura, es porque yo estoy haciendo dieta y no estoy consumiendo calorías, o mejor dicho estos consumiendo mucho menos que antes.
 El tema es que no me queda otra, no puedo esperar a que mejore el tiempo, quiero estar bien lo antes posible, porque además lo necesita mi corazón. Pero la verdad esto de estar con los pies fríos todo el tiempo no es nada agradable
 Marina canta con todas las ganas mientras se baña, me gusta sentirla feliz, no sé por qué lo está tanto hoy, pero quizás me lo imagino... el diablo sabe por diablo pero más sabe por viejo dice el dicho no?
 Se está por ir al cine, por lo tanto no hay que hacer cena, lo cual me hace pensar que me voy a ir a acostar muy tempranito. Le avisé a Juanqui pero no sé por qué pienso que no va a llamar, algo me dice que el envío de fotografías el domingo no fue una buena idea.
 En fin, veremos, por ahora... la verdad no sé qué voy a hacer es tanto el frío que tengo que no puedo ni pensar...

Pasaron casi dos horas, ya no tengo frío, comí una manzana y unas cucharaditas de mermelada de kiwi, creo que la fructuosa tiene muchas calorías se me fue el frío.
Juanqui me llamó, hablamos y terminamos peleando. Siento que nadie me entiende. Siento que nadie entiende mi posición respecto de ciertos actos de mi vida que me llevaron a lo que hoy soy y a lo que hoy siento. Me dijo que me dejara de molestar con el tema de que me separaron de él mis padres, que ya pasó mucho tiempo, que hasta cuando la voy a hostigar a mi mamá.
 Con lo cual me doy cuenta que no entiende nada, que por otra parte tiene su lógica porque hemos vivido vidas demasiado separadas, él no conoce mis verdaderos dolores, no sabe de cuánto sufrí aquel quinto año de la secundaria, no sabe cuánto sufrí un matrimonio que se realizó porque no pude celebrarlo con él, Juan Carlos no sabe nada, nada de nada y sinceramente creo que no debo seguir hablando con èl ni comunicándome de ninguna manera. Creo que debo terminar para siempre esta pseudo relación que no tiene ni comienzo ni fin, porque en realidad cuándo comenzó en realidad? A los dieciseis en La Perla? Sí, seguro... y cuándo terminó? Seis meses después cuando me trajeron a Buenos Aires. Todo lo demás, los cuarenta y un años y medio restantes fueron sólo una invención mía, pura imaginación. Sí es cierto que algunas veces parecía realizarse, pero se desarmaba ni bien nos separábamos después de cuatro horas juntos. Y ahora... más de doce años sin vernos!!! No si yo  estoy loca, rematadamente loca, esto no es nada, absolutamente nada, es hablar por teléfono sin proyectos, sin sueños, sin nada. Está más que claro debe terminarse y ya!
 Debo ser fuerte, eso es lo que más debo hacer, mi hacer debe consistir en un no hacer, en no contestar, en no escribir, en no hablar, que todo se diluya en el silencio total de mi parte y así se termine, con el inmenso dolor que esto va a provocarme, que ya lo está haciendo, porque no haber entendido lo importante que fue para mí, lo terrible que fue que me separaran de él, entonces no podemos hacer nada más juntos.
 Por supuesto, ahora que lo pienso, cómo no va a pensar así si para él, ese año no significó todo un año de tristeza por mi ausencia, él enseguida buscó o encontró, no lo sé alguien con quien consolarse...
 Basta, qué mal me hizo esta conversación, me demostró que mi vida es un fracaso total, que ni siquiera él, el hombre por el que me pasé la vida llorando, mi quiso ni un poquito, qué tonta fui... desperdicié totalmente mi vida en amar y nunca nadie me amó... Quizás lo hizo Carlos, quizás lo hace, no lo sé, pero su manera es tan particular... y estamos tan lejos uno del otro en diferente sentido que con Juan Carlos, pero estamos muy lejos.
 Se acabó para mí, basta!

No hay comentarios:

Publicar un comentario